Construye triadas sobre cada grado
Para acompañar las melodías se construyen acordes tocando varios sonidos a la vez. Una triada se forma escogiendo notas alternas de la escala (do-mi-sol, saltándose el re y el fa): se apilan terceras. Cada grado produce un acorde de distinta calidad —mayor, menor o disminuido—. La cadencia I–IV–V–I usa inversiones para que las voces se muevan por grados conjuntos y la dominante resuelva suavemente a la tónica, sin saltos bruscos.
Triadas y acordes de séptima
Toda triada apila dos terceras sobre su fundamental. Según cada tercera sea mayor (3ªM = 4 semitonos) o menor (3ªm = 3 semitonos) se obtienen las cuatro calidades: mayor (M+m), menor (m+M), disminuida (m+m) y aumentada (M+M). Si apilas una tercera más obtienes un acorde de séptima (cuatro notas): la séptima mayor (maj7) suena luminosa; la séptima menor (m7), suave y jazzística. Se construyen sobre la tónica elegida arriba.
De la triada a la cadencia que resuelve
Cada acorde se obtiene tomando un grado y subiendo de dos en dos: grado, grado+2, grado+4. Así nacen las triadas I, ii, iii, IV, V, vi, vii° de una tonalidad.
En la cadencia, los acordes no se tocan en estado fundamental sino invertidos: así la sensible sube un semitono a la tónica y las demás voces se mueven lo mínimo (notas comunes que se mantienen). El resultado: una resolución V→I suave y convincente.