Construye escalas y modos
El sistema tonal usa series ordenadas de sonidos llamadas escalas o modos. Los dos más usados son el modo mayor (brillante) y el modo menor (oscuro), pero existen otros modos griegos —dórico, frigio, lidio, mixolidio, locrio— que usan las mismas siete notas empezando en un grado distinto. Lo esencial es su patrón de intervalos: tonos (T) y semitonos (S). Al cambiar la tónica cambia la altura, pero la estructura del "idioma" se mantiene.
Melodías en la escala seleccionada
Estas figuras melódicas usan solo las notas de la escala elegida arriba. El modo lo defines tú con el selector de arriba; aquí solo escuchas cómo suena. Cambia la tónica o el modo y vuelve a tocarlas: la misma figura suena distinta —ese es el color del modo—. La escala y el arpegio la recorren entera; los tetracordos (mitad inferior 1·2·3·4 y superior 5·6·7·8) concentran la atención en los grados donde más se nota la diferencia entre un modo y otro. Y la melodía es una tonada conocida (Estrellita): pásala de mayor a menor —o a un modo griego— y oirás cómo cambia su carácter, de alegre a triste o exótico.
El mismo material, distinto carácter
El mayor (T T S T T T S) tiene tercera mayor y suena brillante; el menor (T S T T S T T) tiene tercera menor y suena oscuro. Son los dos pilares de la armonía tonal.
Si tocas solo las teclas blancas empezando en cada nota distinta obtienes un modo: dórico (re), frigio (mi), lidio (fa), mixolidio (sol), eólico/menor (la), locrio (si). Mismas notas, distinto centro → distinto color.
Cualquier escala o modo puede construirse desde cualquier tónica conservando su patrón de tonos y semitonos: eso es transponer. En la viñeta 7 veremos los modos de Messiaen, que rompen este esquema de siete notas.