Cadencia interactiva: ¿cómo termina la frase?
El cerebro predice constantemente qué sonido vendrá a continuación. Una cadencia es una fórmula musical que establece tensión (dominante) y resuelve —o no— hacia el reposo (tónica). Escucha la misma frase con tres finales diferentes y observa cómo cambia tu sensación.
Cadencia auténtica — resolución esperada
Psicología de la expectativa
Cadencia Auténtica (V → I)
La resolución más natural. El acorde de dominante (tensión máxima) resuelve a la tónica (reposo). El oyente siente gratificación al predecir correctamente el final.
La resolución más natural. El acorde de dominante (tensión máxima) resuelve a la tónica (reposo). El oyente siente gratificación al predecir correctamente el final.
Cadencia Rota (V → vi)
El dominante esquiva la tónica y cae en el VI grado (relativo menor). La expectativa se rompe deliberadamente: la tensión no desaparece, se desplaza. Es el "engaño" clásico — también llamada cadencia de engaño.
El dominante esquiva la tónica y cae en el VI grado (relativo menor). La expectativa se rompe deliberadamente: la tensión no desaparece, se desplaza. Es el "engaño" clásico — también llamada cadencia de engaño.
Resoluciones débiles (V → iii, V → ii)
Si la dominante "resuelve" a la mediante (iii) o la supertónica (ii), el oído percibe que algo falta: ninguno de esos grados tiene la estabilidad de la tónica. Estas progresiones —raras como final— demuestran por contraste el enorme poder de atracción dominante → tónica: la tónica es el único destino que produce reposo real.
Si la dominante "resuelve" a la mediante (iii) o la supertónica (ii), el oído percibe que algo falta: ninguno de esos grados tiene la estabilidad de la tónica. Estas progresiones —raras como final— demuestran por contraste el enorme poder de atracción dominante → tónica: la tónica es el único destino que produce reposo real.
Suspensión (V → silencio)
La frase termina en el dominante sin resolución. El oyente queda en tensión máxima, esperando una continuación que nunca llega. El silencio post-dominante es uno de los recursos dramáticos más poderosos en música.
La frase termina en el dominante sin resolución. El oyente queda en tensión máxima, esperando una continuación que nunca llega. El silencio post-dominante es uno de los recursos dramáticos más poderosos en música.