Chirality: a form and its mirror image, which cannot be superimposed on itQuiralidad: una forma y su imagen especular no superponible
Chiral is a work in twelve movements for two pianos and two ring modulators. Chirality, the property of a form that cannot be superimposed on its mirror image, as a left hand cannot be superimposed on a right hand, is its compositional premise.
The electronic setup follows the one Stockhausen devised for Mantra (1970), in which the sound of each piano passes through its own ring modulator. The modulators were designed and built at UC by a research team led by the composer from the study of the MODUL 69 B built for Mantra: analog processing with precise digital control, portable and reproducible. The research, with Tomás Koljatic, Michel Rozas, Cristián Garcés and Juan Parra Cancino, was presented at the International Computer Music Conference 2024 in Seoul and at the IRCAM Forum 2025 in Paris; the piece would not exist without it.
Each of the twelve movements has its own pair of modulation frequencies, one for each piano, stored as a preset that each pianist selects on the modulator before the movement begins. The frequencies range from about 8 Hz, below the threshold of pitch, to above 8 kHz. Microphones on each piano feed its modulator. A Max patch with the same frequencies can replace the hardware.
The composition of the work and the design and construction of the modulators were funded by an ArteCiH grant from the Dirección de Artes y Cultura, Vicerrectoría de Investigación, Pontificia Universidad Católica de Chile.
Chiral es una obra en doce movimientos para dos pianos y dos moduladores en anillo. La quiralidad, propiedad de una forma que no puede superponerse a su imagen especular, como una mano izquierda no puede superponerse a una derecha, es su premisa compositiva.
La electrónica sigue el dispositivo que Stockhausen concibió para Mantra (1970), en que el sonido de cada piano pasa por su propio modulador en anillo. Los moduladores fueron diseñados y construidos en la UC por un equipo de investigación dirigido por el compositor a partir del estudio del MODUL 69 B construido para Mantra: procesamiento analógico con control digital preciso, portátil y reproducible. La investigación, junto a Tomás Koljatic, Michel Rozas, Cristián Garcés y Juan Parra Cancino, se presentó en la International Computer Music Conference 2024 en Seúl y en el IRCAM Forum 2025 en París; la obra no existiría sin ella.
Cada uno de los doce movimientos tiene su propio par de frecuencias de modulación, una para cada piano, guardado como un preset que cada pianista selecciona en su modulador antes de comenzar el movimiento. Las frecuencias van desde unos 8 Hz, bajo el umbral de la altura, hasta más de 8 kHz. Micrófonos en cada piano alimentan su modulador. Un patch de Max con las mismas frecuencias puede reemplazar el hardware.
La composición de la obra y el diseño y la construcción de los moduladores fueron financiados por un fondo ArteCiH de la Dirección de Artes y Cultura, Vicerrectoría de Investigación, Pontificia Universidad Católica de Chile.